La preceptora terminó de tomar lista. Diez ausentes, consecuentemente éramos cinco en la clase. El rostro de la profesora de biología, al ver los pocos alumnos que había, me hizo descubrir el sermón que vendría. Igualmente la prueba empezó. Julieta me miraba preocupada y yo no podía ayudarla, estaba en la misma situación que ella. No sé si por el enojo o por mi falta de estudio, la prueba era demasiado difícil.
La clase terminó, la prueba fue un desastre. Fui con Julieta a comprarnos la merienda, a pesar de que tenía un nudo en la panza a causa de los nervios. Julieta regresó al aula a buscar su dinero que había quedado olvidado, mientras yo me quedé esperándola en la fila del kiosco.
La vi a Julieta volver hacia mí; su rostro me llamó la atención, estaba preocupada y confundida.
-¿Qué te pasa?-le pregunté-
-Encontré esta nota en mi billetera- me mostró un papel que decía con letras recortadas del periódico “OXIGENO”
No encontré ninguna razón para alarmarme, y se lo dije:
-Debe ser algún chico gastándote una broma.
Los gritos, simultáneamente, de una mujer, captaron mi atención. En el silencio solo se escuchaba a esa mujer gritar locamente desde el primer piso. No solo llamaron mi atención, sino la de todo el colegio.
Kevin Ramos, novio de Julieta, había sido hallado en el baño de damas, muerto. Luego de tanto alboroto, un oficial de policía nos dio el veredicto:
El joven ha sido hallado muerto y atado de manos. Luego de que nuestro médico forense lo revisó, pudimos analizar que su muerte ha sido causada por una X persona, quien lo ahorcó y dejó marcas en su cuello.
Julieta no paraba de llorar.
La madrugada del sábado, recibí una desesperada llamada de Julieta, en la que me contó de un raro mensaje recibido a su celular: “ASTATO”
¡Julieta no te persigas! Estás muy nerviosa por lo ocurrido; ya va a pasar.
Al día siguiente, recibí nuevamente una llamada de Julieta. Como ya me había acostumbrado a su voz solloza y alarmante, no me preocupé, hasta que me contó lo siguiente: “Llegaron las nueve de la noche y mi hermano no volvía de hacer las compras. Su celular no contestaba, por lo que mi mamá alarmada, fue a la comisaría. Lo no deseado ocurrió. Mi hermano había sido encontrado a orillas de la laguna del pueblo; ahogado por acción del agua y su desesperación al no poder respirar. Lo que nos llamó la atención, fue que el cuerpo no estaba en el agua, sino a varios metros de ella; dejando en el arena marcas del cuerpo arrastrado. Eso lo reveló el oficial.”
No sabía qué decirle, no supe cómo reaccionar para contenerla. Le dije que si ella quería iba a acompañarla a su casa, y así fue.
Pasada una hora, llegué a su casa. Lógicamente, Julieta estaba a la miseria y no entendía nada. Le pregunté qué significaba ese mensaje, y ella me dijo que no sabía, que con la muerte de su hermano, había dejado de pensar en una posible explicación al mensaje. Pero luego de hablar del tema se dio cuenta que estaba relacionado con la muerte, como así también, nos dimos cuenta que para la muerte de Kevin, también había recibido un mensaje raro.
Intentábamos resolver el enigma y llegamos a pensar que una persona debería estar atrás de ambos crímenes, alguien que realmente odiara a Julieta sería capaz de hacer una cosa así.
Media hora después, estábamos merendando mientras sonó el timbre. Julieta atendió por el portero y nadie contestó. Yo me asomé a la puerta y encontré un papel sobre el piso diciendo lo siguiente: “INDIO”. Me asusté y grite:
¡Julieta, otra señal! -Con mucho miedo vio el papel.-
Ah, no te preocupes, se deben de haber confundido. Indio es el apodo de mi vecino. Después le alcanzo el papel; pero no sé para qué si no dice nada más.
La invité a dar un paseo por la plaza para que se despeje un poco. Estuvimos paseando un rato y tomando un helado. Antes de que oscurezca, decidimos regresar.
En la puerta de su casa había como diez personas. Supuse que era para darle el pésame a la familia de Julieta, pero no.
Nos acercamos a la gente; eran sus vecinos y familiares de ellos. El Indio y su hijo habían muerto en un accidente automovilístico.
Esta vez, Julieta reaccionó diferente:
-Vamos a mi casa, hay que resolver esto con urgencia antes de que continúe- me dijo.
La seguí hasta su casa, y sobre la mesa puso los dos papeles que había recibido y el celular mostrando el mensaje. Fue a traer dos vasos de agua para que tomemos. Ambas llegamos a la conclusión de que era sobre un mismo tema que englobaba a las tres pistas; pero no deducíamos cuál era, y con qué fin.
Mirando los papeles, yo descubrí que detrás del último papel recibido donde decía “INDIO”, decía “AZUFRE”.
Debía ser el signo del hijo del Indio. Ambas en lo primero que pensamos fue en la prueba de biología. Habíamos tenido que estudiar los elementos de la tabla periódica; y estos signos, eran todos partes de ella.
Julieta trajo la tabla y los ubicamos. Mirábamos en el número atómico, en la clasificación, en las características, y hasta en la ubicación; probablemente eran continuos, pero nada de eso. En ese mismo momento su celular sonó. Un nuevo mensaje recibido: “SELENIO –S”
Nos miramos mutuamente.
-Hay que prevenir la próxima muerte-me dijo.
-¿cómo hacemos si no sabemos quién será el próximo?
- Por lo menos deduzcamos el próximo elemento.
Sonó el teléfono. Julieta atendió. Era la hija de la señora de limpieza que trabajaba en lo de Julieta, quien también había cuidado de ella desde pequeña. Había muerto cerca del medio día, al regresar a su casa, desde la casa de Julieta.
Cortó el teléfono y no paraba de llorar; no aguantaba más. No sabía si la seria seguiría, si se iban a seguir muriendo todos sus familiares y seres queridos.
El teléfono volvió a sonar. Julieta no quería atender, tenía miedo. Finalmente, llorando lo atendió. No era una llamada, sino un mensaje en el contestador, que nunca había sido escuchado. Decía: “ARSENICO”
Julieta se largó a gritar, le acerqué el vaso de agua para que se tranquilice y escuché el mensaje. Rápidamente, la convencí de analizar los signos nuevamente, ya que teníamos suficientes para poder descubrir algo.
Julieta agarró la tabla y se fijó en algo que anteriormente habíamos pasado por alto, la abreviatura de cada elemento. Anotamos en una hoja borrador lo siguiente:
OXIGENO O
ASTATO AT
INDIO IN
AZUFRE S
SELENIO –S SE
ARSENICO AS
Nos dimos cuenta que en SELENIO, estaba agregada la connotación “-S”, lo cual pensamos en quitarle la S a la abreviatura de selenio. Empezamos a intentar formar posibles palabras con las letras de las abreviaturas, hasta que Julieta se dio cuenta que leyendo de abajo hacia arriba, menos la “S”, decía ASESINATO.
-No va a morir nadie más Juli, la serie terminó.
-Falta el último elemento, una última muerte, la principal. Por eso ASESINATO, todas nos llevan a la última muerte, mejor dicho, todas me llevan.
Julieta terminó de decir eso y calló desmayada en el piso; muerta.
Es tan feo contar esto después de dos años de estar encerrada acá, todos me analizan, todos me estudian. Por momentos me río, por momentos lloro de mi locura. Pobre Julieta.
Así es, estoy aquí por haber matado a Julieta, y por causar las demás muertes.
Primero comencé por Kevin, lo ahorqué al terminar la prueba de biología, y al comenzar el recreo, la señora de limpieza lo vio.
Lo mismo hice con el hermano de Julieta. En realidad, no llegué a hacerle nada; eso es, no hice nada. En mi ataque de locura, mi meta era matarlo, y lo seguí. Me encontré viéndolo cómo se suicidaba. No hice nada para detenerlo; simplemente una vez ya muerto, lo arrastré hasta la orilla, más lejos de la orilla.
Al Indio tampoco lo maté, le ocasioné daño y terminó muriendo; no solo él, sino su hijo, que no estaba en mis planes. Al ver la gente en la casa vecina de Julieta y enterarme que no solo murió el Indio, sino su hijo, no se me ocurrió mejor idea que al dorso del papel que Julieta recibió con el mensaje “INDIO”, agregarle “AZUFRE”; mientras Julieta fue en busca de los vasos de agua.
La señora de limpieza, al salir de la casa de Julieta, murió atropellada por el auto que manejaba el indio, ya que yo misma había sido quién le cortó los frenos. No la maté yo. Con ella también improvisé.
Finalmente, dejé que Julieta descubriera el misterio; un asesinato. Todas las muertes de personas cercanas a ella, llegaban finalmente a su muerte. Una vez que descubrió la serie, se murió por efecto de las gotas que le puse en el vaso de agua, mientras ella fue a escuchar la contestadota, diciéndole el mensaje “ARSENICO”.
Yo la quería, mucho la quería. Por eso mismo hoy (gracias a la medicación que tomo ya desde hace dos años), puedo pensar y arrepentirme de todo el daño que cause. Sé que es imperdonable todo lo que hice, pero ahora mismo, voy a ir a pedirle perdón. Este cuchillo me ayudará a ir con ella. Sé que va a doler, pero no va a ser tanto el dolor, como el que yo a ella le causé. Me despido con esta confesión.
Es una larga historia el por qué de ésta historia. Todo empieza cuando el año pasado la profesora de Lengua decide hacer una Analogía de cuentos policiales. Pero no era así de simple. Cada grupo (este cuento lo hice con una amiga) tenía que hacer una serie lógica, pasarle esa serie lógica a otro grupo y hacer un cuento con la serie lógica que recibía. ¿se entendió? Bueno, no sé como explicarlo. En fin, de la serie lógica que un grupo me mandó a mí y a mi amiga, salió ESTO. Año 2009