jueves, 29 de abril de 2010

Legalización de la marihuana


Un tema de debate común, y no sólo en nuestro país, es la legalización de la marihuana. En nuestro país, suele verse una cantidad de adolescentes y jóvenes que consumen esta droga, y no específicamente como uso medicinal, sino como un psicoactivo. Argentina suele vivir a diario situaciones de compra-venta, consumo ilegal y hasta delitos cometidos bajo el efecto, no solo de la marihuana, sino de cualquier otro estupefaciente, como lo son el paco, la pasta base o la ketamina. Sin embargo, la marihuana no puede compararse con estas drogas que son sumamente más peligrosas y destructivas.

La legalización de la misma –siempre hablando para consumo personal- podría aumentar la cantidad de delitos en nuestro país, siempre y cuando no se tome responsabilidad del consumo, situación que podría llegar a darse, más que nada en las zonas más marginadas de la Argentina. Así como también, aceleraría la compra-venta aunque está continúe siendo ilegal. Es decir ¿No sería más fácil para alguien vender? ¿Y cómo se supone que uno conseguiría la droga sino es bajo la compra de la misma? Siempre hablando, de que alguien no desee plantar esta especie herbácea en su casa. Es cierto que la legalización de su consumo, haría que muchas personas que gusten encontrarse bajo los efectos de la marihuana, puedan hacerlo libremente y sin ser allanados por ello, pero ¿Eso cambiaria la situación de nuestro país? ¿Eso haría de Argentina una sociedad civilizada y correcta? La legalización de la marihuana provocaría un altísimo ascenso de consumidores, y por ende, de personas que con el correr del tiempo empezarían a perder su capacidad del pensamiento. Millones de jóvenes ya la consumen, las estadísticas se duplicarían, y las próximas generaciones no van a tener la capacidad de llevar nuestro país con las manos en alto.

La legalización de esta droga, debería ser totalmente denegada por nuestro gobierno. Solo traería problemas y deficiencias a nuestro ya, en total crisis, país. Si la gente que lo consumiera, tuviera conciencia de su uso, y responsabilidad por ello, la situación y el planteo sería otro. De todas formas, todos sabemos que, legalizada o no, el consumo de la misma se ve en todas las esquinas.


Nota de opinión, año 2009.

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